ADVERTENCIA! ÉSTA RESEÑA CONTIENE SPOILERS!
BLUE VALENTINE
Una película con tantos matices como una historia de amor. Excelentes personajes de celuloide y hueso, contados de una manera tan real… tal vez por eso es tan desgarradora.
La historia de una pareja, contada provocadoramente desde el momento en el que se conocen, hasta lo que amenaza ser el final de su historia juntos.
El director Derek Cianfrance, cuenta que la película surgió como una especie de autoterapia: uno de sus peores miedos cuando niño era que sus padres se divorciaran, y cuando ésto finalmente ocurrió a sus 20 años, Cianfrance decidió que debía confrontar el hecho con un guión (el cual le tomaría otros 20 años en madurar).
A pesar de todo el tiempo que le tomó escribir ésta película, Cianfrance se apoya fuertemente en sus actores para construir la historia, e incorporar elementos que surgen de su trabajo con los actores. De hecho tuvo bastante tiempo para hacer ésto: debido a las broncas de producción, el rodaje de “Blue Valentine” se retrasó 6 años. Sin embargo, el que vea las actuaciones de Ryan Gosling (Diarios de una pasión) y Michelle Williams (Brokeback Mountain) verá que ese no fue tiempo perdido en lo absoluto. Los problemas de producción no siempre son malos, si se sabe aprovechar bien el tiempo.
El contacto constante con los actores en el tiempo que el proyecto estuvo detenido, le permitió a Cianfrance y a sus actores construir personajes sumamente sólidos y naturales, al punto que, como el director mismo dice, el rodaje se convirtió en un documental de éstos dos personajes y su historia de amor. Con la cámara en mano, los sonidos naturales, personajes tan bien construidos, definitivamente la línea entre lo real y lo ficticio empieza a borrarse.
Muchos pueden sentir que el ritmo de la película es algo lento, pero los amantes de éste tipo de cine pueden responder que en realidad, las otras películas son demasiado rápidas. Asi que, amantes del cine palomero, vale la pena darle la oportunidad ;)
Existen varias escenas de sexo explícito, un elemento que el director considera que no puede ser omitido si vas a contar honestamente una historia de pareja cómo esta, y si bien aún no estoy seguro de que se pueda/deba precindir de éste tipo de escenas en el cine, debo admitir que varias de ellas son muy importantes en la narrativa de ésta historia (aunque no no te vayas a sentir cómodo viéndola con tus padres o tus sobrinitos).
Es una película redonda, con un montaje que cuenta con maestría el pasado y el presente de ésta pareja.
Una película no tan recomendable para quienes se encuentran sufriendo demasiado sus propias historias de amor, altamente recomendable para todos los demás.
9 tutumas de 10
